• La importancia de la actividad física en el adulto mayor
    La importancia de la actividad física en el adulto mayor

    3 months ago

    Durante los últimos años la esperanza de vida ha aumentado, al contrario de la tasa de fecundidad. En ese sentido, la proporción de personas mayores de 60 años está creciendo rápidamente a nivel mundial. Así lo detalla la Organización Mundial de la Salud (OMS), que además indica que, si bien, el envejecimiento de la población es una muestra del éxito de las políticas de salud pública y del desarrollo socioeconómico, “también constituye un reto para la sociedad, que debe adaptarse a ello para mejorar al máximo la salud y la capacidad funcional de las personas mayores”. 


    Bajo esa línea, es importante destacar que un aspecto relevante para el buen envejecimiento, es la realización de actividad física a lo largo de la vida y principalmente, al entrar en la tercera edad. Mantener una buena salud a través del ejercicio físico puede ayudarnos a evitar accidentes innecesarios, como las caídas.

    Según la OMS, los mayores de 65 años son quienes corren mayor riesgo de muerte o lesión grave por caídas, y el riesgo aumenta con la edad. “Por ejemplo, en los Estados Unidos de América un 20 a 30% de las personas mayores que se caen sufren lesiones moderadas o graves, tales como hematomas, fracturas de cadera o traumatismos craneoencefálicos”. La organización destaca que la magnitud del riesgo puede deberse en parte a los trastornos físicos, sensoriales y cognitivos relacionados con el envejecimiento, “así como a la falta de adaptación del entorno a las necesidades de la población de edad avanzada”. 


    En ese sentido, el consumo de medicamentos, la inactividad física y pérdida de equilibrio, puede significar un mayor factor de riesgo.

    Por lo anterior, desde la Organización Mundial de la Salud, con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares, la salud ósea y funcional, y de reducir el riesgo de depresión y deterioro cognitivo, presentan una serie de recomendaciones.

    En primer lugar, señalan que los adultos mayores de 65 años debieran dedicar al menos 150 minutos semanales a realizar actividades físicas moderadas. También se recomienda la realización de algún tipo de actividad física aeróbica durante 75 minutos “o una combinación equivalente de actividades moderadas y de mayor intensidad”.


    Es importante que la actividad se realice en sesiones de 10 minutos como mínimo.

    Además, con el fin de obtener mayores beneficios para la salud, según la OMS, “los adultos de este grupo de edades deben dedicar hasta 300 minutos semanales a la práctica de actividad física moderada aeróbica, o bien 150 minutos semanales de actividad física aeróbica vigorosa, o una combinación equivalente de actividad moderada y vigorosa”.


    Por otra parte, en el caso de los adultos mayores que tengan movilidad reducida, las actividades físicas para mejorar su equilibrio e impedir caídas, deber realizarse al menos tres días a la semana.

    También se indica que la actividad física enfocada en fortalecer los principales grupos musculares debe realizarse como mínimo, dos veces semanales.

    Finalmente, dentro de las recomendaciones se incluye que en el caso de que el adulto mayor no pueda realizar la actividad física recomendada, debido a su estado de salud, “se mantendrán físicamente activos en la medida en que se lo permita su estado”.


    ¿Enfermedades crónicas? No olvides consultar con tu médico


    Todas las recomendaciones recién mencionadas son válidas para cualquier adulto mayor de 65 años, pero debes olvidar que quienes tengas problemas de salud, como enfermedades cardiovasculares y diabetes, deben tomar la precaución de consultar con su médico antes de realizar cualquier actividad física.

    En caso de obtener el permiso médico correspondiente, de seguro verán mejoras en su salud, a medida que vayan alcanzando un cierto nivel de actividad física regular.

    Así lo demuestra un documento de la OMS que detalla los efectos beneficiosos de la actividad física en los adultos mayores.

    Las personas de más de 65 años que realizan actividad física de forma regular presentan menores tasas de mortalidad por las siguientes causas: “cardiopatía coronaria, hipertensión, accidentes cerebrovasculares, diabetes de tipo 2, cáncer de colon y de mama, depresión, un mejor funcionamiento de sus sistemas cardiorrespiratorio y muscular, y una mejor masa y composición corporal”.

    Además, tienen un perfil de biomarcadores más favorable, lo que aporta para la prevención de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes de tipo 2 y la mejora de la salud ósea.

    Finalmente, aquellas personas presentan una mayor salud funcional, un menor riesgo de caídas, funciones cognitivas mejor conservadas y un menor riesgo de limitaciones funcionales moderadas y graves.