• Hábitos para una vida saludable de la mujer
    Hábitos para una vida saludable de la mujer

    3 months ago

    Ahora bien, es importante recordar que en caso de no estar acostumbradas a realizar actividad física, y hemos decidido adoptar hábitos saludables, lo correcto es comenzar con caminatas, que cada vez vayan aumentando de intensidad, hasta llegar a lo recomendado. 

    Finalmente, señalan que es conveniente realizar actividades de fortalecimiento muscular, como mínimo, dos días a la semana.

    Además, indican que para obtener mayores beneficios para la salud, “estas personas deben llegar a 300 minutos semanales de actividad física moderada, o su equivalente”.

    En ese sentido, la OMS recomienda que las mujeres adultas de entre 18 y 64 años practiquen al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, o al menos 75 minutos semanales de actividad física intensa.

    La actividad física tiene importantes beneficios para la salud y contribuye a prevenir las enfermedades no transmisibles. Sin embargo, según indica la Organización Mundial de la Salud, a nivel mundial, uno de cada cuatro adultos no tiene un nivel suficiente de actividad física.

    Actividad física


    Dormir poco, es decir menos de 6-8 horas, provoca que durante el día la persona esté fatigada, por lo anterior, difícilmente se tendrá capacidad para realizar actividad física, lo que facilita la ganancia de peso, sobre todo si eso se le suma una alimentación desbalanceada.

    Según señalan expertos en nutrición de la Clínica San Agustín de Chile, hay evidencia que demuestra una relación entre no dormir la cantidad de horas necesarias y el desarrollo de la obesidad.

    Respetar las horas de sueño


    Ahora bien, el tener una alimentación saludable no se basa únicamente en una correcta ingesta nutricional. A ello se le suma la importancia de comer a horas adecuadas, no comer rápido y el consumo abundante de agua.  

    • Comer frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales (por ejemplo, maíz, mijo, avena, trigo o arroz integral no procesados).
    • Al menos 400 g (5 porciones) de frutas y hortalizas al día. Las patatas (papas), batatas (camote, boniato), la mandioca (yuca) y otros tubérculos feculentos no se consideran como frutas ni hortalizas.
    • Limitar el consumo de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total, que equivale a 50 gramos (o unas 12 cucharaditas rasas) en el caso de una persona con un peso saludable que consuma aproximadamente 2000 calorías al día, si bien para obtener mayores beneficios, se recomienda idealmente reducir su consumo a menos del 5% de la ingesta calórica total.
    • Limitar el consumo de grasa al 30% de la ingesta calórica diaria. Las grasas no saturadas (presentes, por ejemplo, en el aceite de pescado, los aguacates, los frutos secos, o el aceite de girasol, canola y oliva) son preferibles a las grasas saturadas (presentes, por ejemplo, en la carne grasa, la mantequilla, el aceite de palma y de coco, la nata, el queso, el ghee y la manteca de cerdo). Las grasas industriales de tipo trans (presentes en los alimentos procesados, la comida rápida, los aperitivos, los alimentos fritos, las pizzas congeladas, los pasteles, las galletas, las margarinas y las pastas para untar) no forman parte de una dieta sana.
    • Limitar el consumo de sal a menos de 5 gramos al día (aproximadamente una cucharadita de café) y consumir sal yodada.

    En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud entrega una serie de recomendaciones:

     Llevar una dieta sana a lo largo de nuestra vida ayuda a prevenir la malnutrición en todas sus formas. Además, reduce el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles, como la diabetes, cardiopatías, accidentes cerebrovasculares y el cáncer.

    Dieta saludable

     

    En ese sentido, el llevar una dieta adecuada, realizar actividad física de forma regular y dormir la cantidad correcta de horas, son aspectos esenciales para mantener una óptima salud, tanto física, como mental.  Acá presentamos en detalle cada uno de estos aspectos:

     

    Teniendo en cuenta todos los puntos que podrían influir en la salud de las mujeres, es de suma importancia comenzar por el autocuidado y en adoptar hábitos que nos permitirán tener un estilo de vida saludable.

     

    ·        El padecimiento potencial o real de violencia física, sexual y emocional.

    ·        La atención exclusiva a las funciones reproductoras de la mujer.

    ·        Las normas sociales que reducen las posibilidades de recibir educación y encontrar oportunidades de empleo.

    ·        Las desigualdades en las relaciones de poder entre hombres y mujeres.

    Según la OMS, entre algunos de los factores socioculturales que influyen en una vida saludable de la mujer, se encuentran los siguientes:

    Lo anterior es ratificado por la Organización Mundial de la Salud, pues según plantean, las diferencias biológicas y sociales, además del hecho de pertenecer a un sexo u otro, tienen un gran impacto en la salud. “La salud de la mujer y la niña es especialmente preocupante porque en muchas sociedades se encuentran en una situación de desventaja por la discriminación condicionada por factores socioculturales”.

    Hoy en día, la cantidad de mujeres con enfermedades se ha visto incrementada, debido a un estilo de vida deficiente o “dañino”.