• Adultos mayores y el consumo de medicamentos: aspectos a tener en cuenta
    Adultos mayores y el consumo de medicamentos: aspectos a tener en cuenta

    5 months ago

    Enfermedades crónicas, dolores y disminución de los sentidos son algunos de los problemas de salud que aparecen con el envejecimiento  y que por consecuencia provocan el aumento del consumo de medicamentos.

    Como por lo general, esas situaciones se presentan de forma conjunta, es difícil evitar el consumo de múltiples fármacos a la vez, por paciente. Lamentablemente, lo anterior puede traer consigo diversas reacciones no deseadas, que podrían llegar a ser altamente peligrosas.

    Por lo anterior, es importante seguir al pie de la letra una serie de recomendaciones indicadas por expertos, para así evitar estas complicaciones.

    El libro titulado “As You Age...A Guide to Aging, Medicines, and Alcohol”, del U.S. Department Of Health And Human Services, enlista Acciones de los adultos mayores para contribuir a asegurar una atención diferenciada:

    En primer lugar, se recomienda realizar una lista para el médico de todos los medicamentos que el paciente utiliza en forma rutinaria u ocasionalmente.

    Además, es importante informar al médico o farmacéutico sobre cualquier condición que pueda afectar su capacidad para consumir ciertos medicamentos, como alergias, enfermedades cardíacas, hipertensión y problemas hepáticos o pulmonares.

    Otra recomendación muy importante y que por lo general se pasa por alto, es el darse la oportunidad de preguntar y aclarar cualquier duda que tenga el paciente y si es necesario, dentro de lo posible, solicitar la información por escrito.

    También, los medicamentos deben estar organizados para facilitar su localización, identificación y administración. Este  punto permitirá revisar periódicamente los medicamentos para descartar aquellos que estén vencidos.

    Finalmente, el texto señala que, si bien, el acceso a los medicamentos puede estar condicionado por su valor, y en ocasiones el adulto mayor no cuenta con el poder económico para adquirirlos, el paciente puede solicitar al médico la prescripción de uno más barato, como uno genérico.

    “Otra buena práctica es buscar la farmacia que preste buena atención a un precio razonable”, dice la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

    En ese contexto, la correcta capacitación de los profesionales de los servicios farmacéuticos es fundamental para ayudar al adulto mayor a minimizar los problemas que pueden traer el uso múltiple de fármacos. Un texto desarrollado por Tanzi MG sugiere diez recomendaciones para la atención del adulto mayor, basadas en sus dificultades más comunes.

    La OPS las presenta, adaptadas a la realidad de los adultos mayores en las Américas:

     

     Minimizar la confusión de los pacientes

    Incluso el adulto mayor que no tiene disfunciones físicas o cognitivas, puede presentar problemas auditivos, visuales o de lenguaje. Por lo anterior es importante que las instrucciones sean dadas  “de manera sencilla, paso a paso, y dando las recomendaciones en forma positiva. Deben repetirse y en cada paso estar seguros de que el paciente comprendió antes de avanzar al siguiente paso”.


    Uso del “Índice de adecuación de la medicación”

    “Es un instrumento elaborado por un geriatra y un farmacéutico clínico que consiste en evaluar qué tan adecuada es la terapia medicamentos según diez criterios”. Este índice debe ser usado para determinar si hay esquemas terapéuticas complejos, que puedan ser simplificados.


    Aplicar el criterio de Beers

    Es muy importante que el farmacéutico revise cuidadosamente la lista de medicamentos utilizados por el paciente, para asegurarse de que “no está recibiendo productos de la lista de Beers, la que incluye: relajantes musculares, antiespasmódicos, antihistamínicos y otros medicamentos con potencial de producir efectos adversos tales como sedación y dificultad para conducir vehículos”.


    Reducción del riesgo de caídas

    Tal como lo indica el punto anterior, hay ciertos tipos de medicamentos que podrían provocar sedación y debilidad, o que podrían incrementar el riesgo de caídas. Es por ello que “los farmacéuticos deben revisar la lista de medicamentos para identificarlos e interactuar con el médico tratante para discutir la suspensión de uso o recomendar alternativas terapéuticas más seguras”. Además es importante informar al paciente, para prevenir caídas con medidas como el uso de zapatos adecuados o la instalación de suficientes luces en los espacios en que el adulto mayor transita.


    Evitar los anticolinérgicos

    La mayoría de los medicamentos que produzcan efectos anticolinérgicos deben ser considerados como inapropiados para pacientes adultos mayores, pues “tales sustancias producen efectos como boca seca, estreñimiento y visión borrosa. Además, en casos más serios, pueden resultar en taquicardia, arritmias cardíacas, retención urinaria y confusión”.


    Antipsicóticos y demencia

    “Los datos muestran que el uso de antipsicóticos de segunda generación en pacientes adultos mayores con sicosis relacionada a la demencia está asociado al aumento del riesgo de muerte por complicaciones cardiovasculares o infecciosas”, es por ello que los farmacéuticos deben revisar cuidadosamente el plan terapéutico del paciente adulto mayor, para determinar si quiénes están usando antipsicóticos están siendo tratados también por demencia. Si ese fuera el caso, se debe contactar al médico tratante para discutir este riesgo.


    Anticoagulantes

    Los pacientes mayores de 7 años tienen mayor riesgo de sangramiento con una terapia anticoagulante. Por lo anterior “se debe informar a los pacientes que reciben anticoagulantes sobre el riesgo aumentado de hematomas o sangramiento”.


    Medicamentos de venta sin prescripción

    Hay medicamentos que podrían llegar a ser muy peligrosos para los adultos mayores, como los anticolinérgicos y los productos con efecto anticoagulante. Por lo anterior, “Si compran, por ejemplo, antihistamínicos o anti-inflamatorios no esteroides, se les debe explicar por qué estos productos son peligrosos y recomendarles alternativas más seguras”.


    Embalajes

    Si los embalajes usados no tienen dispositivo de seguridad para niños, se debe aconsejar a los pacientes que los almacenen fuera de su alcance”. Además, es posible que el adulto mayor necesite apoyo para manipular algunos embalajes o para distinguir los diferentes medicamentos.


    Homógrafos y homófonos

    Existen medicamentos que a pesar de ser diferentes, su apariencia, grafía o sonoridad del nombre son parecidos. Es por ello que se debe poner especial atención a los productos que son comúnmente utilizados por los adultos mayores, quienes deben ser alertados por los farmacéuticos de tal situación. 

    Finalmente, en el documento “Uso de medicamentos en el adulto mayor”, escrito por Leonardo Arriagada R., Marcela Jiró A. e Inés Ruiz A. de la Sección de Geriatría del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, se plantea los adultos mayores se han conertido en los grandes consumidores de medicamentos, “ya sea porque los necesitan por las pluripatologías que padecen o bien por automedicación”, sin embargo, en cualquiera de los casos se exponen a un riesgo aumentado de  hospitalizaciones, pérdida de funcionalidad, mayor frecuencia de caídas, mayor consumo de servicios de salud, entre otros.