• 15% de los mayores de 60 años padece de algún trastorno mental
    15% de los mayores de 60 años padece de algún trastorno mental

    3 months ago

    Pese a que la mayoría de las personas de la tercera edad tiene una buena salud mental, muchas corren un alto riesgo de en algún punto presentar un tipo de trastorno, enfermedades neurológicas o problemas de consumo de sustancias.

    La depresión afecta a nivel mundial al 7% de los adultos mayores, mientras que la demencia al 5%. Le siguen los trastornos de ansiedad (3,8%) y los problemas por abuso de sustancias psicotrópicas (casi al 1%).

    Por otra parte, el 6,6% de la discapacidad en ese grupo etario se atribuye a trastornos mentales y del sistema nervioso.


    Factores de riesgo

    Con las cifras y datos mencionados anteriormente es importante consignar ciertos factores de riesgo que podrían aumentar la posibilidad de desarrollar algún tipo de trastorno mental al envejecer. Entre ellos destacan el dolor por la muerte de un ser querido, un descenso del nivel socioeconómico como consecuencia de la jubilación, o la discapacidad.


    Otro grupo con un mayor riesgo de padecer de un trastorno mental es el de adultos mayores que se ven privados de la capacidad de vivir independientemente por dificultades de movilidad, dolor crónico, fragilidad u otros problemas mentales o físicos, de modo que necesitan asistencia a largo plazo. 

    Por ejemplo, según la OMS, los ancianos con enfermedades, como cardiopatías, presentan tasas más elevadas de depresión, que quienes no padecen de problemas médicos.


    En ese contexto, según la Organización Panamericana de la Salud, depresión y demencia son los dos tipos de trastorno que afectan más comúnmente a las personas mayores de 60 años.

    La demencia se caracteriza por “la mengua de la memoria y la capacidad de pensar, trastornos del comportamiento e incapacidad para realizar las actividades de la vida cotidiana”. Este trastorno afecta principalmente a los ancianos, pero no es considerado una parte común del envejecimiento.

    Sin embargo, la cantidad de personas afectadas pero ella no es menor. Según la OMS, se calcula que alrededor del mundo hay unos 47,5 millones de personas aquejadas de demencia y lamentablemente se prevé que ese número aumentará a 75,6 millones en 2030.


    Por su parte, la depresión es un trastorno que es capaz de alterar la vida cotidiana de quien la padece. La misma organización señala que la depresión unipolar afecta a un 7% de la población de ancianos y “representa un 5,7% de los años vividos con una discapacidad entre las personas de 60 años de edad y mayores”.

    Lamentablemente, suele ocurrir que los síntomas de este trastorno en los adultos mayores se pasan por alto, pues coinciden con otros problemas que los mayores de 60 años experimentan comúnmente.


    Un documento titulado “Good health adds life to years”, de la Organización Panamericana de la Salud, indica que “los problemas de salud mental en las personas mayores pueden incluir aislamiento, desórdenes afectivos y de ansiedad, sicosis, entre otros”. Además, señala que “como resultado de desórdenes físicos o intervenciones quirúrgicas, muchos adultos mayores también pueden padecer problemas para dormir y desórdenes de comportamiento, deterioro cognitivo o estados confusión”.


    En el texto, se presenta una lista de datos clave respecto a la salud mental de los adultos mayores.

    En primer lugar el texto indica que al menos uno de cada cuatro adultos mayores experimenta algún tipo de desorden mental, como depresión ansiedad o demencia.

    Por otra parte, se señala que debido al rápido envejecimiento de la población, se espera que el número de personas mayores con desórdenes mentales se duplique para 2030.


    Además, el documento detalla que las personas de 85 años y más tienen las tasas de suicidio más alta entre los grupos etarios y que dos tercios de los adultos mayores con problemas mentales no obtienen el tratamiento que necesitan (“la brecha de tratamiento”).

    Finalmente, el documento plantea que los servicios de salud para adultos mayores son extremadamente limitados en la mayoría de los países de las Américas.

    Por lo anterior, los expertos han desarrollado una serie de estrategias de tratamiento y asistencia para las necesidades especiales del adulto mayor, en cuanto a su salud mental.

    Entre ellas destacan la importancia de una adecuada capacitación a los profesionales médicos para la atención de ancianos, la prevención y atención de enfermedades crónicas, la elaboración de políticas sostenibles sobre la asistencia a largo plazo del adulto mayor y la creación de servicios  y entornos que favorezcan a las personas de edad.


    Además, desde la Organización Mundial de la Salud plantean que la salud mental de los adultos mayores podría mejorar mediante la promoción de hábitos activos y saludables. “Ello supone crear condiciones de vida y entornos que acrecienten el bienestar y propicien que las personas adopten modos de vida sanos e integrados”.

    También recomiendan aplicar intervenciones psicosociales y farmacológicas, además de incentivar una buena asistencia médica y social, siendo éste uno de los aspectos más relevantes a la hora de lograr mejorar la salud mental del adulto mayor. “Es imprescindible proporcionar a los adultos mayores una atención de salud mental eficaz en el nivel comunitario. La misma importancia tiene poner de relieve la asistencia prolongada de los adultos mayores aquejados de trastornos mentales, así como dar formación, capacitación y apoyo a quienes los atienden”.

    Finalmente, indican que es imprescindible contar con una buena legislación, basada en las normas internacionales de los derechos humanos, para tratar medicamente al adulto mayor y ofrecerle la mejor calidad de vida y tratamiento a las personas con trastornos mentales y a quienes cuiden de ellas”.